El GLP y el gas metano son la solución ideal para conciliar energía limpia, ahorro, seguridad, elevadas prestaciones y una amplia red de abastecimiento.
La ventaja de naturaleza económica sobre el costo de ejercicio de un vehículo alimentado con GLP o Gas Natural, respecto a uno alimentado con gasolina es realmente notable (un promedio de 50-60% con GLP y 60-70% con metano, a paridad de Km recorridos), gracias a incentivos públicos y reducciones fiscales de impuestos, así como al costo inferior de la materia prima respecto al petróleo. Además, varios países de la Unión Europea ofrecen beneficios fiscales en estos casos.
La alimentación con GLP o metano resulta, hoy en día, económicamente más conveniente, no sólo respecto a la gasolina, sino también al diesel.
El período de amortización del costo de la instalación raramente supera los dos años y, en algunos casos, la instalación está subvencionada.